¿Qué significa la expresión sacarse la rifa del tigre?
Sacarse la rifa del tigre es un dicho que propone lo que se conoce como una paradoja. En él se plantea una oposición metafórica que implica “la fortuna” de haber obtenido, por azar o elección, un privilegio o beneficio que en apariencia es una fortuna (como quien gana el premio mayor en una rifa), pero cuyas dificultades, responsabilidades y riesgos son de tal magnitud (semejantes haber ganado un tigre al que hay que domar) que pueden considerarse en realidad un infortunio, una desventura o una desdicha: la frase [“Te sacaste la rifa del tigre”], en el mundo de la política, simple y llanamente representa obtener un beneficio que tiene demasiadas desventajas [La voz de la frontera (17/11/18)].
De acuerdo con las documentaciones, esta expresión convive desde sus orígenes (segunda mitad del siglo XX) con las variantes el tigre de la rifa y el tigre en la rifa: Con ellos a mi lado entré en el salón, besé en la mejilla a mi exmujer, que estaba muy linda con un largo traje color champaña, y estreché la mano de Jacques, su nuevo marido, a quien no conocía: «Hombre, usted se ganó el tigre de la rifa» [Plinio Apuleyo Mendoza, La llama y el hielo, Barcelona: Planeta, 1984, p. 148]; La señora Barrios se sacó el tigre en la rifa. Se encuentra con un país sumido en la más grave crisis económica de los últimos 30 años [Proceso, abril de 1990, p. 34]. La convivencia de estas frases se explica a partir del valor ‘asunto o materia’ que posee la preposición de (la rifa de una computadora, la rifa de un auto), cuyo orden indica la entidad que se encuentra en contienda, y es el sentido que se expresa en la rifa del tigre. Este sentido es un poco más claro con el orden invertido el tigre de la rifa (semejante a: gané el auto de la rifa) y con la preposición en que denota la situación en la que algo se obtiene, me gané el tigre en la rifa (como en: me gané el auto en la rifa).
Se trata de un dicho de uso mayoritario en México y puede acompañarse también de los verbos ganar y tocar: Pobres de solemnidad como han sido toda la vida, tenían la ilusión de haberse ganado el premio gordo de la lotería; lo que en realidad se ganaron fue la rifa del tigre [Juan Gossain, Diccionario de la vida, Bogotá: Intermedio Editores, 2019]; le tocó la rifa del tigre. Y mientras unos lo envidian, otros respiran aliviados de que no les tocó a ellos [Diario Xponencial (19/06/2025)].






